Propósitos 2014 – Águilas Doradas

Uno de los recuerdos que viene a mi mente cada vez que empieza un nuevo año es un día de enero de 1996, cuando estudiaba en el Colegio Salesiano Don Bosco de Guatemala. Ese día nos hicieron apuntar en un pequeño pedazo de papel los propósitos que queríamos cumplir en el año que empezaba y nos llevaron a la iglesia a realizar una ceremonia que consistía en pasar al frente, cerca del altar y quemar el papel.  Si no recuerdo mal, la idea de quemar el papel era que algunas de las cenizas se las llevara el viento y llegaran al cielo, hasta Dios.  Por unos años continué, ya afuera del colegio, con la tradición y debo confesar con orgullo que casi siempre cumplía mis propósitos 🙂 .

Bueno, el objetivo de este post no es decirles mis propósitos para este año o cómo lograr los suyos y muchos menos presumirles mis logros pasados.  El objetivo es compartirles una historia que leí en el prólogo del libro ¡Despierte! de Anthony de Mello que creo los puede inspirar en este inicio del año 2014:

En una ocasión, entre amigos, le pidieron a Tony de Mello que dijera unas pocas palabras sobre la naturaleza de su trabajo. Se puso de pie, y relató esta historia:

“Un hombre encontró un huevo de águila y lo puso en el nido de una gallina, en un corral. El aguilucho fue incubado junto con la nidada de polluelos, y creció con ellos.

Toda la vida el águila hizo lo que hacían los pollos de corral, creyendo que era uno de ellos. Escarbaba la tierra en busca de gusanos e insectos. Piaba y cacareaba. Y movía las alas y volaba unos pocos metros.

Pasaron los años, y el águila envejeció.  Un día, vio un ave magnífica que volaba por encima de ellas, en el cielo sin nubes. Se deslizaba con graciosa majestad entre las poderosas corrientes de aire, moviendo apenas sus fuertes alas doradas.

La vieja águila miraba hacia arriba con asombro.

– ¿Quién es ese? – preguntó

– Es el águila, el rey de las aves – le dijo su vecino-. Él pertenece al cielo. Nosotros pertenecemos a la tierra; somos pollos.

Así, el águila vivió y murió como un pollo, porque creía que era un pollo.”

Aguila Dorada

No me queda más que desearles que en el 2014 se cumplan todos sus propósitos y alcancemos, como águilas doradas, nuevas alturas en todos los ámbitos de nuestra vida.