El conserje que implementó el primer sistema informático de la empresa, Parte 2

Escrito en conjunto con Amado Godínez.

Al fin llegó el día en que el gerente del área, don Enrique Novella, contrató a un consultor para implementar el primer sistema informático de la empresa para automatizar la facturación.  Adivinen a quién designaron para explicarle al consultor el proceso de facturación?? A Amado!!  El conserje del área de Ventas con conocimientos del proceso y además, la única persona del área con conocimientos de computación y programación!!  Amado recuerda como si fuera ayer el día que estaba trapeando la sala de espera cuando su jefe lo llamó a su oficina y le dijo: “Amado, le presento al Ing. Consultor, él va a hacer el programa de facturación y queremos que usted le explique qué hacemos y cómo lo queremos.  Por su trabajo de conserje no se preocupe, vamos a conseguir su reemplazo”. Así fue como Amado pasó de ser el conserje, a ser el asistente del consultor con el que programaron en COBOL durante seis meses el sistema informático para automatizar la facturación de la empresa, sistema que Amado se quedaría administrando.  Esta experiencia lo motivó a continuar sus estudios de diversificado, pues comprendió el valor de la educación y del conocimiento como medios de superación.  Así es que en 1986 retomó la carrera de Perito Contador en la Escuela de Comercio Central. Pero esperen, la historia continúa y se pone mejor…

En 1989 Cementos Progreso contrató a una empresa de consultoría, que designó al Ing. Byron Bautista para crear la primera red informática formada por tres computadoras y un servidor que se fueron instalando en otras áreas con el paso del tiempo.  Amado trabajó de cerca con el Ing. Bautista para la implementación de esta red como experto del sistema de facturación.  Por este tiempo Amado estaba concluyendo la carrera de Perito Contador que había retomado años atrás.  Luego de finalizar la implementación de la red de computadoras, la empresa  creó el Departamento de Informática y contrató al Ing. Bautista como gerente.  Desde el primer momento, Amado fue solicitado por el Ing. Bautista para formar parte del nuevo departamento, pero había un problema: era necesario encontrar un reemplazo a Amado como administrador del sistema de facturación.  Amado le ofreció a todas las personas del área enseñarles, pero fue en vano, nadie estaba interesado en aprender a administrar el sistema informático de facturación.  Amado, un poco decepcionado por esta situación, vio la luz al final del túnel una tarde que salió del trabajo y se puso a platicar con un guardia de seguridad de la empresa que le preguntó con acento oriental y escopeta al hombro: “Y usted qué hace en la empresa pué??”.  Amado le contó al guardia lo que hacía y se sorprendió cuando este le contó: “Ahh, ve pué! Yo sé un poco de programación que me han enseñado en la nocturna!”.  A Amado se le iluminaron los ojos y le preguntó rápidamente: “Te gustaría aprender a usar el sistema??” A lo que  Francisco (este era el nombre del guardia) respondió: “Ahh, de verdad usted??!! Me gustaría pué!!” Así fue como Amado encontró en Francisco, el guardia de seguridad, su reemplazo y su libertad para pasar al nuevo Departamento de Informática que, por cierto, estaba ubicado en el edificio administrativo de la empresa, en el que años atrás Amado hizo su petición a Dios!

En 1991, con apoyo del Ing. Bautista, Amado obtuvo una beca y empezó a estudiar la carrera de Lic. en Sistemas en la Universidad Francisco Marroquín de la cual se graduó, luego de mucho esfuerzo y sacrificio, en 1998.  Amado cuenta que su tesis se la dedicó a don Enrique Novella, pues él fue la persona que más lo apoyó y motivó en los últimos años de la carrera para que la concluyera y se graduara.  Desde la creación del Departamento de Informática en febrero de 1990, Amado ha participado en todas las implementaciones de sistemas nuevos y en los múltiples cambios de tecnología.  Hace un año, Amado logró una meta más en su camino de superación al ser ascendido a Jefe del Centro de Soluciones de TI.  En sus planes futuros, nos cuenta que piensa seguir superándose y quiere estudiar una Maestría en Administración de Empresas, que ha tenido que postergar para poder apoyar a sus hijos para que se gradúen de la universidad sin que tengan que pasar por las penurias por las que él pasó.  No tengo dudas que además del apoyo que les da, Amado les está dejando a sus hijos (y a todos los que conocemos su historia) un legado, un ejemplo y la gran enseñanza de que todo es posible cuando uno se lo propone.

Historias de superación como esta hay muchas y creo que debemos darles más publicidad y relevancia de la que tienen.  No debemos juzgar a la gente por su puesto de trabajo, su escolaridad o su posición social.  Todas las personas somos capaces, si nos lo proponemos y contamos con las oportunidades y herramientas adecuadas, de lograr cosas extraordinarias.  Además recordemos que lo que hace grandiosa a una empresa no es su volumen de ventas,  sus activos o el precio de sus acciones.  Lo que realmente hace grandiosa a una empresa, son quienes logran estos buenos resultados: su gente (sus empleados, sus dueños, sus accionistas, etc.).  Y la empresa será más grandiosa a medida que se preocupe por el crecimiento profesional, la superación personal de su gente y haya oportunidad para que se den historias como la de Amado Godínez, el conserje que implementó el primer sistema informático de la empresa!

El conserje que implementó el primer sistema informático de la empresa

Escrito en conjunto con Amado Godínez.

Hace unos días, hablando en el almuerzo con mi compañero Amado Godínez,  nos contó una historia de superación que creo que vale la pena publicar y difundir.  Amado empezó a trabajar en la empresa cuando tenía 18 años, en enero de 1982.  El año anterior había abandonado la carrera de 4o Perito Contador, convencido de que lo suyo era estudiar un Técnico en Mecánica Diesel, así que, mientras empezaba esta carrera, le pidió a su papá que le consiguiera trabajo en la empresa en la que trabajaba desde hace 20 años: Cementos Progreso.

Amado empezó trabajando en el área de Producción de Planta La Pedrera como peón pues, con sólo 3o Básico aprobado, las opciones no eran muchas.  Amado cuenta que antes había trabajado en una zapatería y que nunca había tenido que hacer trabajos tan duros y físicamente demandantes, pero que los afrontó con la determinación de no defraudar a su padre.  Su primer trabajo fue en el grupo que hizo el cambio de ladrillo refractario en el Horno No. 4.  Fueron dos semanas (incluyendo sábados y domingos) trabajando de 7 de la mañana a 11 de la noche!  Luego lo asignaron en la limpieza de los silos de cemento y de cal a los cuales lo ingresaban en una silla con garrucha para que limpiara el interior. Después realizó varios trabajos: el cambio de bolas de acero de los molinos, chapear la grama de los campos de La Pedrera, barrer la calle principal de la planta, entre otros.  Un día, luego de una dura jornada de trabajo, parado frente al edificio administrativo se acercó a tocar la pared exterior y elevó al cielo la siguiente petición: “DIOS, permíteme trabajar en este edificio“. Como veremos en un momento, esta petición le fue concedida años más tarde.  Después de cinco meses de trabajar en la empresa y por diversos motivos, Amado recibió su primer ascenso y pasó a trabajar como conserje en el departamento de Ventas.

En esa época aún no habían sistemas informáticos en la empresa, por lo que todas las actividades tenían que realizarse de forma manual o con máquinas de escribir mecánicas.  Amado cuenta que luego de terminar sus tareas de conserje (limpieza del área, servir café, llevar correspondencia a otras áreas, sacar fotocopias, etc.) se ofrecía para ayudar en las actividades de facturación y así fue aprendiendo el teje y maneje de este proceso.  Siguiendo los consejos de una persona que le decía: “Estudiá informática patojo, eso tiene futuro”, Amado le tomó la palabra y se inscribió en un curso de programación de computadoras. Por ese tiempo, estamos ya en 1984, se usaban los lenguajes de programación COBOL y Basic.  Para poder pagar un año completo del curso pidió un préstamo en el área de RR.HH. de la empresa, la cual, al saber que era para formación profesional, no dudaron en concedérselo. Por el mismo tiempo, se empezaban a escuchar rumores: “Dicen que van a poner computadoras para automatizar la facturación…” a lo que los más escépticos decían: “Eso no se puede hacer! Cómo va a poder facturar una computadora??!!”  Amado los escuchaba mientras hacía sus tareas de conserje y les respondía con la voz tranquila que lo caracteriza y con la seguridad que da el conocimiento:  “SI SE PUEDE…

Esta historia continuará…